Mª. Stma. de la Concepcion

La imagen barroca de la Dolorosa que figuró durante los siglos XVII y XVIII al pie del Crucificado, únicamente hemos podido recabar el dato de que se policromó de nuevo en 1746. En 1820 fue sustituida por la imagen que esculpiera Juan de Astorga, la actual Virgen de la Esperanza. Como es ostensible, dicha efigie no alzaba su mirada hacia el Cristo, sino que la entornaba, ensimismada en su propio dolor. Cuando Nuestra Señora de la Esperanza fue entronizada en su paso de palio en 1924, en el paso de misterio la suplió una nueva Dolorosa tallada por Ángel Rodríguez Magaña, recibiendo el nuevo título de María Santísima de la Concepción.

La que hoy es cotitular de la Cofradía fue donada el 28 de junio de 1959 por el Prioste 1º José Ferrer Vera, habiendo sido tallada tres años antes, en 1956, por Antonio Bidón Villar (1893-1962). Es una imagen de candelero para vestir de tamaño natural (1,71 m.). De sus ojos, elevados para contemplar a su Hijo pendiente de la cruz, se derraman cuatro lágrimas, dos por cada mejilla. Sus cabellos están tallados y peinados con raya al centro, al tiempo que su boca, entreabierta en gesto atribulado, permite la visión de los dientes y la lengua.

En 1971 fue restaurada por Carlos Bravo Nogales (1915-1985), quien también intervino sobre las figuras secundarias del paso de Calvario. Un nuevo candelero le fue incorporado en 1984 por Manuel Hernández León. La última intervención sobre la imagen ha sido la restauración de la misma realizada en 2013 por los técnicos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, consistiendo la misma en la limpieza de la policromía y consolidación de la fijación de las estructuras de madera principalmente.