Historia

Desde principios del siglo XIX, nuestra Hermandad establece como fecha de fundación de la misma el año del Señor de 1507, ya sea por documentos que pudieran existir en ese momento, por tradición oral o por cualquier otro medio de los  considerados como fuentes válidas por la historiografía.

A este respecto, conviene  corroborar el contenido de un expediente que se conserva en el Archivo del Palacio Arzobispal de Sevilla, año de 1806, en el que consta certificación de la Muy Antigua Hermandad y Cofradía de las Cinco Llagas, Sagrado Decreto y Nuestra Señora de Esperanza que elevado a la autoridad de “Don Carlos IV, por la gracia de Dios Rey de Castilla, León, […].  A vos el Presidente, Regente y Oydores de Nuestra Real Audiencia de Grados que residen en esta ciudad de Sevilla, salud y gracia. Saved que […] ante Vuestra Alteza como más haya lugar digo: Que casi desde el tiempo de la fundación del Real Convento de Trinitarios calzados extramuros de dicha ciudad que cuenta sobre quinientos años de antigüedad, se halla establecida en él la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, Sagrado Decreto y María Santísima de la Esperanza, y es la única que en él existe […]”. Siguiendo a continuación los Capítulos de las Reglas.

Este expediente se incoa a raíz de la Real Orden que ordena la extinción de las Hermandades gremiales y que intenta afectar a la nuestra por ser vulgarmente conocida como la “Hermandad de los Hortelanos”. Con este expediente se demostró que había dejado de serlo con la aprobación de las Reglas por el ordinario el 18 de mayo de 1555, y se resolvió favorablemente para la Hermandad el 22 de octubre de dicho año de 1806.

Según Francisco Collantes de Terán Caamaño, en sus Memorias de los Establecimientos de Caridad de Sevilla, Sevilla, 1884-1888, en los siglos XIV y XV existió el Hospital de la Trinidad, atendido por la Cofradía de la Trinidad.

Las primeras Reglas documentadas en poder de nuestra Hermandad se acabaron de redactar el 12 de julio de 1544 y funcionaron como estatuto interno hasta su definitiva aprobación por el Provisor de Sevilla, el día 18 de mayo de 1555.

En documento conservado en nuestro Archivo Histórico, de fecha 10 de Mayo de 1558, en Capítulo celebrado en Talavera de la Reina, expresamente se dice: “Nos el Provincial Fray José Hurtado de Mendoza y definidores del Capítulo de la Orden de la SS. Trinidad de Redempcion de Captivos dezimos y aprobamos estas Reglas y Estatutos desta Cofradia de las Cinco Llagas de Jesuxº en las condiciones y aprobaciones del Sr. Provisor de Sevilla y admitidos la dicha Cofradia […] en mo Convento de la SS. Trinidad de Sevilla”. Siguen los cumplimientos y añade “los admitidos como hermanos pa que gocen trayendo el escapulario y rezando seis Pater, seis Ave Maria con seis Glorias Patri et Filio”; y termina “dada en Convento de Talavera de la Reina en mo Capitulo Provincial congregados hoy dies de maio de mil quinientos cincuenta y ocho años”. Firma y rubrican con Fray Jose Hurtado varios ministros.

Unidos a los anteriores documentos se encuentra otro documento que dice “Nos el provincial Fray Alonso Palomino y Vicario General en la Provincia  reunidos  en Capítulo […] decimos que probamos estas Reglas y Estatutos de la Cofradía de las Cinco Llagas de Jesús , con las condiciones y provisiones del Sr. Provisor […] admitimos la dicha Cofradía en nuestro convento de la Santísima Trinidad, […]”. Este documento está fechado   a “veintiocho días del mes de abril deste año de mil y quinientos y sete….” Estando destruido el final de dicho documento.

El 15 de junio de 1567, la Hermandad a través de sus oficiales dan poder cumplido a Miguel García, hermano  de la misma, para que pueda comparecer ante Su Santidad y presentar la escritura de capitulación que se había celebrado con el Convento de la Santísima Trinidad, y conseguir la aprobación de dicho concierto.

El 15 de agosto de 1567, en Capitulo presidido por Fray Cristóbal de Alderete, Maestro de la Santa Teología, Vicario Provincial y Ministro del Monasterio de las Santa Vírgenes Justa y Rufina, de la Orden de la Santísima Trinidad, “Extramuros de esta Muy Noble y Leal Ciudad de Sevilla […] reunido con los demás religiosos y ante Juan de Santamaría, escribano publico que fue de esta Ciudad, […] el viernes, 15 días  del mes de Agosto del año del Nacimiento de Ntr. Salvador Jesucristo de mil y quinientos y sesenta y siete” cedió a la Hermandad el terreno que ocupa la Capilla y la Casa Hermandad, con la obligación de que en doce años debía labrar la Capilla con buenos cimientos para que si el Convento quisiera edificar sobre ella lo pudiera hacer. A las seis de la tarde, Fray Miguel de Montoya, Vicario del Monasterio, Martín de Alcázar, Prioste de la Hermandad y el Escribano Juan de Santamaría, se reunieron a las puertas del cercado, y la Hermandad tomo posesión del mismo. Desde entonces nuestra Hermandad  labró Capilla y casa Hermandad donde estableció su sede canoníca y su domicilio social, disponiendo,  asimismo,  de derecho de acceso, de entrada y salida, o servidumbre de paso  desde el exterior de la Iglesia de la Trinidad a su Capilla.

Entre los cumplimientos antes mencionados estaban el vestir el hábito trinitario, acompañar a la Comunidad en las celebraciones de sus Fiestas, en los entierros de los frailes, etc. También la Comunidad debía prestar su auxilio espiritual a la Hermandad, asistir a los entierros de los hermanos en la Capilla, etc.

Es evidente que la Hermandad existía como corporación antes del 12 de julio de 1544, fecha en la que se terminan de redactar las reglas que  fueron aprobadas por el Provisor el 18 de mayo de 1555.

Es razonable pensar que no solo existía porque había formalizado unas reglas, sino que con toda seguridad tuviese una fuerte vida interna y llevaba varias décadas como Cofradía Hospitalaria, dada la celeridad, teniendo en cuenta que estamos en el siglo XVI, con que la Orden Trinitaria acoge a la Hermandad en su seno y le permite usar el Escapulario de la Orden, como signo externo representativo, es decir, permitían a los cofrades decir al mundo entero que eran trinitarios, autorizándoles el uso del escapulario, y, además, ratificando sus reglas y  confirmándoles  que permanezcan en el Convento, es decir, en su casa.

De la documentación se deriva que esta aceptación por el Capitulo de Talavera no solo conllevó la admisión de la Hermandad en el seno de la Orden, sino que se iniciaron conversaciones para formalizar la cesión de los terrenos, proceso que debió ser muy complejo dado las limitaciones que la propia Orden tenía para disponer de sus bienes, ya que por Regla estaban sometidos a la autoridad Papal, quien tenía que autorizar expresamente la disposición de estos bienes y,  por lo cual,  la Hermandad tiene que autorizar a un hermano para que obtuviese de su Santidad la aprobación del concierto.

Todo ello, nos permite aseverar, al igual que nuestros hermanos del siglo XIX, que el origen de la Hermandad hay que buscarlo en el siglo XV o principios del XVI, año 1507  como fecha elegida para establecer la  fundación de nuestra Hermandad.

Concurrió nuestra Hermandad al traslado de la imagen de la Virgen de los Reyes y restos mortales de San Fernando a su nueva Capilla el 14 de junio de 1579. Entre las 26 que asistieron, ocupó el lugar 17; igualmente, en el llamamiento de la Procesión del Corpus Cristhi del año 1602, ocupó el lugar 34 de las 40 hermandades asistentes; y, por último, en la Procesión de la Bula de la Santa Cruzada de 1632, a la que asistieron 22 cofradías, fue llamada en el lugar 16, haciéndose todos estos llamamientos en orden inverso a la antigüedad de las cofradías, esto es, las más modernas desfilaban delante, de ahí que el historiador D. Félix González de León en su Historia de las Hermandades y Cofradías de Sevilla diga: “Sin duda es esta Cofradía de las más antiguas de nuestra Ciudad”.

La Hermandad es poseedora de una Bula Pontificia del tenor siguiente:

“Sumario de Privilegios, gracias e indulgencias que SSMO. Padre Paulo V, Pontífice Máximo, concedió en el año 1612 a la Hermandad y Cofradía del SSMO. Cristo de las Cinco Llagas y Virgen de la  Esperanza, sita en el Convento de RR.PP. Trinitarios Calzados, y a todos los fieles que visitaren el Altar o Capilla de dichas Imágenes en los días que señala dicha Bula, los cuales privilegios, gracias e indulgencias, son las siguientes:

PRIMERAMENTE: Concede su SS. a todos los fieles de uno u otro sexo en el día que se reciban de hermano de dicha Cofradía, habiendo confesado y comulgado, Jubileo Plenísimo y Remisión de todos sus pecados.

Ítem. Que los dichos hermanos y hermanas estando en el artículo de la muerte, nombrando el Dulce Nombre de Jesús, y no pudiendo pronunciarlo diciéndolo con el corazón ganan Jubileo Plenísimo y Remisión de todos sus pecados y absueltos de culpas y penas como el día que fueron bautizados. Ítem.  Concede su SS. a todos los hermanos y hermanas que visitando su Capilla todos los Domingos de Cuaresma, Infraoctava de San Mateo, Infraoctava del Corpus Christi, día de la Santísima Cruz. En cada uno de los referidos días ganen Jubileo Plenísimo por la satisfacción de las penitencias dadas y no cumplidas, o mal cumplidas. Ítem. Que los dichos hermanos y hermanas asistiendo en cualquier día del Año a los Divinos Oficios o acompañasen a la Hermandad en la Estación que hace el Viernes Santo con sus Imágenes a la Santa Iglesia Patriarcal, o en otra cualquiera procesión que hiciera dicha Cofradía, ganen Jubileo Plenísimo y remisión de todos sus pecados.

Ítem. Concede SS. que los dichos hermanos y hermanas asistiendo a los entierros de los dichos sus hermanos y hermanas, por cada uno Jubileo Plenísimo. Ítem. Que si los dichos hermanos y hermanas acompañasen al Santísimo Sacramento  al salir para algún enfermo, y no pudiendo acompañarle, rezando un Padre Nuestro y un Ave María por el enfermo a quien S.M. va a visitar, luego que oiga la campanilla, ganen Jubileo Plenísimo. Ítem. Que los hermanos y hermanas que rezaren cinco Padrenuestros y cinco Ave Marías por las almas de los hermanos difuntos ganen Jubileo Plenísimo. Ítem. Que los hermanos y hermanas que hicieren pacen entre enemigos, consolaren algún enfermo, o hospedaren algún peregrino, por cualquiera de estas cosas ganen Jubileo Plenísimo. Ítem. Que los hermanos y hermanas por cada vez que confesaren o enseñaren los Misterios de nuestra Santa Fe, por cada vez ganen sesenta días de perdón por la satisfacción de las penitencias mal cumplidas. Ítem. Que todos los hermanos y hermanas que trajeren el Escapulario de la SSMMA Trinidad que le diere la dicha Cofradía y rezaren seis Padrenuestros y seis Ave Marías gloriados gozan de todos los Jubileos, Indulgencias y demás sufragios que goza toda la Religión. Han de saber que es obligación que al fin de sus días han de dejar alguna limosna a la Cofradía. Han de tener la Bula de la Santa Cruzada”.

 Posee esta Hermandad uno de los archivos documentales más completos; amén de los mencionados, conserva diversos documentos de los siglos XVII y XVIII, y en especial de 1632, 1633 y 1778.

El primero de Mayo de 1819 acuerda en Cabildo la Ilustre Hermandad del Santísimo y Animas Benditas de la  Iglesia Parroquial de Señora Santa Lucía Mártir, acceder a lo solicitado por nuestra Hermandad, admitiéndola bajo su Patronato y Concordia perpetua, declarándola por incorporada a dicha Sacramental,  figurando, desde entonces,  en nuestro escudo el Santo Cáliz y Hostia, y el título de Hermandad Sacramental.

Por  Decreto dado en Madrid el 15 de diciembre de 1819, por el Real y Supremo Consejo de Castilla se aprueban y confirman nuevas Reglas y Estatutos.

Con fecha 20 de enero de 1820, S.M. Fernando VII accede a la petición de nuestra Hermandad y manifiesta su voluntad de que nos titulemos Real y acepta ser Hermano Mayor Perpetuo.

El 19 de junio de 1819, según recibo obrante en nuestro archivo, Juan de Astorga daba principio a la Imagen de la Santísima Virgen de la Esperanza, que quedaba concluida el 9 de febrero de 1820.

En el año 1824 fueron concedidas a esta Hermandad Cartas de incorporación, para gozar de gracias y privilegios a perpetuidad, por las siguientes órdenes religiosas:

Orden Monástica de San Benito

Orden Monástica de San Basilio

Orden Monástica del Cister

Orden Monástica de San Jerónimo

Orden Monástica de Santa María de la Trapa

Orden Monástica de los Premonstratenses

Orden Monástica Escapularios de la Madre de Dios

Orden Monástica de San Francisco de Asís

Orden Monástica de los Siervos de María

Orden Monástica de los Ermitaños de San Agustín

Orden Monástica de Agustinos Recoletos

Orden Monástica de Predicadores

Orden Monástica de la Santísima Trinidad Descalza

Orden Monástica de la Santísima Trinidad Calzados

Mercedarios Descalzos

Carmelitas Descalzos

Merced Calzada

Carmelitas Calzados

Santos Lugares de Jerusalén

Menores Capuchinos de San Francisco

Rvdos. Padres Clérigos Menores

Congregación de San Felipe Neri

Congregación de la Santa Escuela de María

Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María

Real Congregación de Desamparo del Calvario

Hospitalaria de San Juan de Dios

Hospitalaria de los Obregonistas

Mínimos de San Francisco de Paula

Además está incorporada a las Basílicas de San Juan de Letrán, en Roma, y Santo Sepulcro de Jerusalén.

En 16 de marzo de 1826 se digna por recibirse por hermano de esta Hermandad, el “Emmo. Y Excmo. Sr. D. Francisco Xavier Cienfuegos y Jovellanos, por la Gracia de Dios, Presvº Cardenal de la Sta. Iglesia Romana, Arzobispo de esta Ciudad, Prelado Domestico de Su Santidad, […]”, declarándose Protector nato de la Corporación y Real Capilla, ante nuestro Tte. De Hermano Mayor y demás Señores Oficiales, en el Palacio Arzobispal.

El miércoles, 18 de marzo de 1908, el Emmo. Y Rvdmo. Sr. Dr. Don Enrique Almaraz y Santos, Pbtro., Arzobispo de esta Diócesis, ingresó en esta Real Hermandad, después de bendecir solemnemente la Capilla, que acababa de ser reconstruida. Fue nombrado Hermano Mayor Honorario.

Dicho Excmo.  Señor se digno conceder, en 12 de mayo de 1914, “doscientos días de indulgencias a todos los fieles de uno u otro sexo, por cada vez que devotamente rezaren en Credo, el Ave María u otra oración aprobada por la Iglesia, respectivamente, ante las Sagradas Imágenes de N.P. Jesús de las Cinco Llagas y Virgen de la Esperanza”.

El día 10 de noviembre de 1956, fue día de Gracia para nuestra Hermandad, al ser incorporada, mediante Carta de Hermandad, a la Congregación de los RR.PP. Salesianos, expedida en Turín.

El día 10 de febrero de 1986, nuestra Hermandad previa autorización del Rvdo. D. Celestino Rivera Aroca, sdb, Inspector Provincial de la Comunidad de RR.PP. Salesianos, nuestra Hermandad incorporó como titular de la misma a San  Juan Bosco.

Durante el trienio 1997 – 1999, nuestra Hermandad celebró el Congreso Andaluz de Hermandades y Congregaciones Trinitarias, como actos preparatorios para la celebración del año jubilar.

Durante el año 2000, año jubilar, nuestra Hermandad celebró múltiples actos entre los que cabe destacar el homenaje que el día 18 de diciembre, festividad  litúrgica de la Expectación de Nuestra Señora, en Eucaristía presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo, OFM, nuestra Hermandad dedicó a la Orden de la Santísima Trinidad y a la Congregación Salesiana,  como colofón a los actos del año jubilar, en el que se reconocía públicamente la  suerte y dicha que tenemos por contar en nuestra identidad laical  con el carisma y el espíritu de la Orden de la Santísima Trinidad y de la Congregación Salesiana.

El día 28 de febrero de 2002, el Rvdo. D. Antonio Rodríguez de Rojas, sdb, Director Espiritual de la Hermandad, procedió a la Solemne Bendición de la nueva Imagen Titular del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, obra del escultor imaginero Don Luis Álvarez Duarte que sustituyó a una previa de Don Manuel Hernández León. Estas obras vinieron a sustituir a la imagen primitiva del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, de autor anónimo,  que se encuentra entronizada en el Oratorio que la Hermandad tiene construido en el Salón de Actos de la Casa de Hermandad, para presidir retiros, conferencias, etc.,  y cuyo estado recomendaba que la misma no procesionara más.

El viernes 31 de marzo de 1997, vulgo Viernes de Dolores, el Rvdmo. Ministro General de la Orden de la Santísima Trinidad, Don José Hernández Sánchez OSST, solicitó del Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo, OFM,  para la venerada imagen de Nuestra Señora de la Esperanza la distinción de ser CORONADA CANÓNICAMENTE.

En Cabildo General de Hermanos celebrado el día 14 de noviembre de 1999, nuestra Hermandad decidió adherirse a dicha petición y formalizar ante el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Sevilla la correspondiente solicitud en los términos formalmente establecidos para la coronación canoníca de la Venerada y Bendita Imagen de Nuestra Señora de la Esperanza.

El 18 de diciembre de 2003, festividad litúrgica de la Expectación de Nuestra Señora, nuestra Hermandad, representada por todos los hermanos mayores vivos que en su momento habían regido los destinos de nuestra Hermandad,  depositó a los Pies Benditos de la Venerada Imagen de la Santísima Virgen de la Esperanza la corona de oro que se había confeccionado para su coronación canoníca.

El día 10 de junio de 2006, víspera de la celebración de la festividad litúrgica de la Santísima Trinidad, el Emmo. Y Rvdo. Cardenal Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo, OFM,  procedió en Solemne Pontifical celebrado en la S.M.P. Iglesia Catedral de Sevilla a la coronación litúrgica de la Bendita Imagen de Nuestra Señora de la Esperanza.

El 8 de diciembre de 2006, el Rvdo. D. José Hernández Sánchez, OSST, Ministro General de la Orden de la Santísima Trinidad, con motivo de la Coronación Canoníca de la Bendita Imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, concedió a los hermanos de nuestra corporación el título de “Bienhechores Insignes de la Familia Trinitaria”  renovando los vínculos que nos unen con la Orden bajo el amparo de la cual fue fundada nuestra Hermandad en los albores del siglo XVI.

En Cabildo General Extraordinario celebrado el 18 de noviembre de 2007 se aprobó aceptar la solicitud realizada por el cuerpo de Policía Local del Ayuntamiento de Sevilla de nombrar a Nuestra Señora de la Esperanza patrona de dicho cuerpo. Este patronazgo fue definitivamente aprobado por su Eminencia Reverendísima Carlos Amigo Vallejo, Cardenal Arzobispo de Sevilla, por decreto dado el 10 de diciembre de 2007.

En el año  2007 celebró nuestra Hermandad el Quinientos Aniversario de su fundación con distintos actos culturales y celebraciones religiosas. El 7 de septiembre de 2008 culminaron dichos actos con una Misa Solemne celebrada por D. Carlos Amigo Vallejo, Cardenal Arzobispo de Sevilla; y con una procesión extraordinaria por las calles de nuestro barrio, en la que nuestros Benditos Titulares, el Santísimo Cristo de las Cinco Llagas y Nuestra Señora de la Esperanza Coronada conformaron, junto a las imágenes de San Juan y Santa María Magdalena, un singular Misterio que recordaba la antigua composición del mismo en siglos anteriores, tal y como recoge una vieja estampa de nuestro Libro de Reglas.

El 6 de marzo de 2009 el Reverendo Padre Fray Jose Narlaly, osst, Ministro General de la Orden de la Santísima Trinidad, otorga a nuestra corporación Carta de Hermandad con la Orden Trinitaria, con todos los derechos y deberes tal como recita el Proyecto de Vida del Laicado Trinitario.

Las actuales Reglas que rigen nuestra hermandad, adaptadas a las normas diocesanas vigentes, fueron aprobadas por la autoridad eclesiástica en 2010.

La imagen del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas ha sido designada por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla para presidir el tradicional Via Crucis de las hermandades sevillanas en la Santa Iglesia Catedral, celebrándose esta piados acto el 15 de febrero de 2016, primer lunes de cuaresma del Año Jubilar de la Misericordia

Hasta aquí un breve repaso a la Historia de nuestra Hermandad.