Formación

La formación, en la sociedad en que nos movemos, es un requisito fundamental en todos los ámbitos de la vida. Así, se convierte en el medio para garantizarnos un futuro laboral, económico, a veces también para alcanzar un simple estatus social olvidándonos de un aspecto tan importante como crucial: “el plano personal”.

De esta manera y tarde o temprano, como miembros de la Iglesia, nos surge la inquietud de encontrar un camino de realización que nos lleve a experimentar nuevos valores, caminos propios de felicidad y en definitiva a descubrir a Cristo y el Evangelio como valor de “hoy día” en nosotros mismos y los demás.

Existe una frase muy extendida pero quizás aún poco asumida: “la Formación, es uno de los grandes pilares comunes a toda Hermandad”. Quizás en otros contextos, la palabra Formación se relaciona con lo puramente académico, con un currículo impuesto al igual que se imparten clases; sin embargo en el seno de nuestra Hermandad, debemos ayudar y asesorar para descubrir esa formación como medio de búsqueda y testimonio de los verdaderos valores  que conforman la identidad de una comunidad cristiana como es nuestra Hermandad; una búsqueda que tiene como material básico Los Evangelios y en la que estamos comprometidos todos los hermanos y hermanas, cada uno en su responsabilidad que, por supuesto no es exclusiva de la Junta que Gobierne en un momento determinado, sino que deriva de nuestros deberes como Cristiano.

Así la formación en la Fe, es tan importante como necesaria, estando directamente relacionada con la calidad en la vivencia de los Cultos a nuestros Sagrados Titulares, nuestro quehacer caritativo-asistencial y en definitiva la vida misma de Hermandad.

Por último, para procurar una mayor proyección a las iniciativas y actividades en este ámbito, contamos con este medio en Internet, que además de tener una mera función informativa, pasa también a convierte en un instrumento con el que ofrecer a todos los que nos siguen, artículos actuales de opinión y reflexión que nos ayuden a crecer y consolidar nuestra preparación en la fe.


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