Nuestro hermano Alberto Rodríguez pronunció el Pregón del Distrito San Pablo

Recién finalizados los cultos cuaresmales en honor al Santísimo Cristo de las Cinco Llagas y con su imagen presidiendo aún la Basílica de María Auxiliadora, nuestra hermandad ejerció como anfitriona el pasado lunes 25 de marzo en la organización de la última edición del Pregón de la Semana Santa del Distrito San Pablo – Santa Justa, siendo, pues, la responsable de la elección del pregonero, distinción que recayó sobre nuestro hermano y fiscal de la junta de gobierno Alberto Rodríguez Rodríguez, quien después de varios años de ausencia de los atriles volvía a reencontrarse tras uno de ellos con un público predispuesto a escuchar sus sentimientos hechos oración.

Alberto realizó una disertación honda y emotiva, perfectamente escrita y mejor pronunciada, con mesura y sin aspavientos, ya que fue él mismo, con toda la naturalidad que le caracteriza, sin maquillajes que nada aportan y todo lo esconden. Dedicó su intervención a su familia y amigos, con un recuerdo entrañable y especial a su padre recientemente fallecido, nuestro antiguo hermano mayor Pepe Rodríguez, así como a su suegro, el también anterior hermano mayor Pepe Gómez, de hecho, de la mano de ambos finalizó un texto cuidado y bien estructurado al narrar una historia que, a modo de cuento, suele compartir el pregonero con sus dos hijos, como es la de la creación de nuestra Esperanza a manos del escultor Juan de Astorga, ahora que se aproxima su bicentenario.

En el acto, cuya convocatoria tiene lugar desde el año 2006 en que aconteció la división municipal de los antiguos distritos, intervino magníficamente la Banda Sinfónica Municipal dirigida de modo magistral por Francisco Javier Gutiérrez Juan, interpretando las marchas “A mi Reina de la Trinidad” de Juan Velázquez y “Trinidad” de José Albero, concluyendo con los himnos de Andalucía y de España. El pregonero, además, fue presentado por nuestro también hermano y pregonero de las Glorias del pasado año Juan Manuel Labrador Jiménez, quien fue “a pecho descubierto” al hacerlo desprovisto de papeles. Sin duda, una noche inolvidable y memorable en la que todos los trinitarios nos sentimos plenamente orgullosos de nuestro querido Alberto Rodríguez.