Resumen de la Conferencia sobre Don Bosco

Trinitarios, Salesianos, Queridos todos…

En la jornada de ayer, pudimos asistir a una conferencia sobre la vida de Don Bosco denominada “Don Bosco, Buena Noticia de Dios para los jóvenes“, que con maestría, pasión y un enorme conocimiento, supo transmitir con generosa habilidad D. José Miguel Núñez Moreno a los allí presentes.

José Miguel, emeritense de nacimiento y salesiano presbítero, ha regresado recientemente tras 6 años residiendo en Roma, donde ha ejercido como Consejero General para Europa Oeste de la Congregación Salesiana. Ha sido Provincial de Andalucía, Canarias y Extremadura. Ha trabajado durante años en la Pastoral Juvenil y en la Formación de los salesianos. Profesor de Teología Fundamental, Antropología y Cristología. Es doctor en Teología Dogmática (Roma 1995) y doctor en Filosofía (Sevilla 2010). Actualmente ha vuelto a la primera linea pastoral y lleva adelante nuevos proyectos de orientación vocacional y de acogida, capacitación e inserción de jóvenes en situación de riesgo. Imparte clases de Antropología Teológica en el Instituto Superior de Teología “Martí Codolar” de Barcelona y realiza numerosos cursos de formación para educadores por toda España. Autor de varios ensayos teológicos y filosóficos, ha publicado recientemente su primera novela: “Pasó la noche, amor”, publicado por Ediciones Carena.

Toda esta trayectoria, sin duda aporta aún más sentido a toda la exposición que realizó en la jornada de ayer D. José Miguel, especialmente para acercarnos a todos aquellos que no conozcamos la profundidad de la vida y obra de Nuestro Titular, San Juan Bosco, el significado de su legado. Valores basados en el respeto a los más jóvenes, en derechos humanos tan básicos que, en aquel tiempo ni existían por inaudito que nos parezca en la actualidad, la formación para que aquellos jóvenes que eran carne de cañón de la marginalidad y la exclusión social, pudiesen valerse por sí mismos en un futuro y ser personas de provecho, con oportunidades dignas y al alcance de aquella gran mayoría que no tenía medios para acceder a una formación mínima básica.

Toda esa obra, toda esa dedicación, todo ese esfuerzo en trasladar los valores de nuestro Señor a un contexto real y actual en aquella época quizá no tan lejana, elevan aún más el valor y la presencia constante de Don Bosco en nuestros jóvenes, que sin duda, son el futuro de nuestra sociedad.

Por último, agradecer de corazón la entrega de D. José Miguel a todos los hermanos allí presentes, tanto salesianos y no salesianos, por enseñarnos un poquito más de ese Santo Lazo compartido, que bien merece la pena descubrir y admirar por todo lo representa.