Misa de Hermandad – San Juan 1,35-42

Queridos Hermanos Trinitarios.

Mañana domingo 18, a las 12 horas, tenemos cita en nuestra Misa de Hermandad donde se proclamará lectura del Santo Evangelio según San Juan, 1,35-42. Se da la circunstancia que en dicha lectura, experimentaremos la gran pregunta que todos nos hacemos cuando Jesús se cruza en nuestro camino, ¿dónde vive él?, ¿por qué queremos llegar a él?, ¿qué buscamos realmente nosotros?.

Esta vida plena de responsabilidades y dificultades que tanto demanda lo mejor de nosotros mismos, no es sencilla… quizá por eso, deambulemos en búsqueda de respuestas que sólo podremos encontrar si decidimos dar ese paso de seguir a Jesús. Aprender a conocerlo, entender qué quiere de nosotros, qué podemos ofrecerle a través de todo el esfuerzo y dedicación que podamos aportar a nuestros hermanos… ¿Qué buscamos?… ¿y por qué decidimos seguirle cuando creemos que todo funciona como queremos, y le damos la espalda en tiempos de oscuridad, dudas y dificultades?.

Siguiendo la lectura de San Juan, podemos dar ese paso hacia nuestra Capilla para, con ayuda de nuestro Director Espiritual, D. Francisco Ruiz Millán -SdB-, encontrar esas respuestas y, quizá así, profundizar en el significado de nuestra vida como hermanos cristianos.

Evangelio según San Juan 1,35-42.

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.» Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?» Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?» Él les dijo: «Venid y lo veréis.» 

Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).» Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Venid-y-lo-veréis