Visita al Rocío, un encuentro de hermandad inolvidable

Queridos Hermanos Trinitarios

Ayer fue un gran día, inolvidable, inmenso en alegría, ilusión, y pleno de hermandad y fe mariana. Ayer fue uno de esos días que marcan tu corazón por mucho tiempo, y desde las 9 de la mañana, hora en la que fuimos citados por nuestra Hermandad, ya sentíamos en ese reencuentro fraterno, que la jornada sería imborrable.

Nada más llegar a la aldea de El Rocío, entramos en esa bendita ermita donde nos esperaba la Blanca Paloma que tanta fuerza nos da cada día. Nuestro rezo y unión en una Eucaristía oficiada por nuestro director espiritual D. Francisco Ruiz Millán -SdB-, fue el motor necesario e imprescindible para entender la posterior convivencia que pudimos compartir todos los hermanos desplazados a la aldea rociera.

Toda convivencia, centrada en el cariño y el amor fraterno, se entiende si es de esta manera, por ello, compartimos nuestras imágenes de esta inolvidable Eucarístía y convivencia que perdurará por mucho tiempo.