Misa de Hermandad – Evangelio Según San Mateo 20,1-16

Hermanas y Hermanos Trinitarios.

Este próximo domingo 21, celebraremos nuestra habitual Misa de Hermandad oficiada D. Francisco Ruiz Millán -SdB-, a partir de las 12 horas.

En la Eucaristía, se dará Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo (20, 1-16), donde se abordará en estos duros tiempos que corren, la importancia de la generosidad entre hermanos cristianos, sin mirar más allá que el poder cubrir esa necesidad de aquellos que nos rodean, y que merecen cualquier tipo apoyo y esfuerzo que podamos prestarles humildemente.

No es tiempo de envidias ni avaricias, es momento de compartir desde el amor y el desinterés particular, procurando que ningún hermano se sienta solo ni desasistido por egoísta omisión.

Compartir es amor y necesidad hacia ese camino que nuestro Señor Jesucristo siempre nos indicó a través de su bendita palabra.

Os esperamos este Domingo a las 12 de la mañana.

San Mateo 20 1-16

Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo (20,1-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: “Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.” Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?” Le respondieron: “Nadie nos ha contratado.” Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña.” Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.” Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.” Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?” Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»